La inundación de cerveza de 1814

Ene 12, 2018
Raimon Cooper

Meux’s Brewery en 1906

Nos situamos en 1814, en el último tramo del periodo Georgiano (1714-1837), más concretamente en el llamado periodo de Regencia (1811-1820), en el que se declaró al Rey Jorge III no apto para gobernar (la famosa Locura del Rey Jorge), y su hijo Jorge fue nombrado regente. Napoleón I acababa de ser derrotado, forzado a abdicar y desterrado a la isla de Elba. Inglaterra también estaba en Guerra con Estados Unidos, ¡incluso llegaron a incendiar la Casa Blanca!

Durante todo el periodo Georgiano, un tipo de cerveza reinó indiscutiblemente sobre todas las demás, hasta que las cervezas claras comenzaron a popularizarse: “La Porter”

Esta cerveza debe su nombre su popularidad entre los porteadores, pero en realidad era disfrutada por todo tipo de población y se enviaba a Australia, la India y otras colonias. Gozaba de enorme popularidad también en los países bálticos e incluso los alemanes fabricaban porter al “estilo inglés”.

Con la revolución industrial se introdujo el vapor en la producción de cerveza, acortando tiempos de producción y permitiendo elaborar una mayor cantidad de cerveza más eficientemente. También la revolución industrial atrajo a los núcleos urbanos a una gran cantidad de población rural a la que también había que saciar con cerveza y para almacenar toda la cerveza producida había que construir enormes cubas de madera.

Trabajadores en una fábrica de porter de la época

Estamos en la época dorada de la Porter, la mayoría de fábricas producían exclusivamente Porter, Londres era sin duda la capital cervecera del mundo y contaba con las fábricas de cerveza más grandes de la Tierra. Se amasaron grandes fortunas entorno a la cerveza, muchos cerveceros fueron nombrados caballero y se mezclaron con la aristocracia.

La producción de porter trajo consigo innovaciones en cuanto a métodos de producción. Hasta entonces se extraían mostos de diferente densidad de un mismo macerado, fermentando cervezas con distinta graduación. En las porter se realizaban hasta 4 macerados con un mismo grano, pero luego se mezclaban las 4 extracciones en un mismo fermentador. Hay que tener en cuenta que, aunque durante este periodo se avanzó mucho en el malteado, las maltas de entonces no eran las de ahora. Además la porter soportaba unas temperaturas de fermentación más altas, por lo que era posible producirla durante más meses del año.

Cubas de Porter en la fábrica Barclay Perkins

Las porter de la época se estima que tenían una densidad inicial de 1071 y final de 1018, por lo que alcanzaban los 7 %vol. Se serviá en los pub en dos versiones: porter joven, ligeramente carbonatada y porter “añeja” con los sabores y aromas que adquiría en una larga maduración. Era común mezclar estas dos versiones de porter según las preferencias del cliente, incluso en algunos grifos salía ya premezclada.

La porter ”añeja” era madurada hasta 2 años en enormes cubas de madera, estas enormes cubas presentaban ventajas en cuanto a la estabilidad en la temperatura y protección frente a la oxidación, las melanoidinas presentes en las maltas utilizadas en su producción, junto con el tamaño de las cubas hacían de éstas un entorno ideal para madurar cerveza en la época. Éstas cervezas tenían los sabores y aromas característicos del Brettanomyces Clausenii y algún lactobacillus, aunque en aquel momento se desconocía su existencia y éstos sabores y aromas se asociaban a la maduración.

Estas cubas de madera eran grandes incluso para los estándares de hoy en día, para hacerse una idea, las grandes fábricas tenían cubas que llegaban a albergar de 1 a 3 millones de litros de porter, teniendo las más grandes un diámetro de 21 metros. Sólo los aros que unían las duelas de una de estas cubas pesaban 80 toneladas.

Llenado de barriles en una fábrica de porter de la época

Con cubas de semejante tamaño elaboradas artesanalmente, siempre existía un riesgo de que colapsaran, y esto sucedió tristemente el viernes 17 de octubre de 1814.

En la Meux’s Brewery, que en aquel momento era la más grande del mundo, una de las cubas reventó, no era una de las más grandes, medía unos 7 metros de alto y contenía más de 500.000 litros, pero la fuerza que ejercieron los litros que contenía esa cuba fueron suficientes para que se diera un efecto dominó haciendo que otras cubas reventaran también. En total 1.500.000 litros rompieron uno de los muros de la fábrica y salieron despedidos a la calle como un tsunami arrasando con las construcciones precarias que había en la zona, que era una de las más pobres de Londres. En total 8 personas murieron, todas mujeres y niñas que se encontraron con la ola de cerveza. Aunque existe la creencia de que la gente, en lugar de ayudar a las víctimas del accidente se puso a beber cerveza y que luego hubo muertes por coma etílico. Esto según autores como Martyn Cornell, es un mito.

La compañía cuantificó sus pérdidas en unos 70 millones de € actuales, y se le eximió del pago del impuesto sobre la cerveza perdida y las materias primas empleadas.

El caso llegó a los tribunales para ver si existía algún responsable de la tragedia, pero el caso se cerró concluyendo que había sido un accidente y no se dirimió ninguna responsabilidad.

Lugar donde se encontraba la Meux brewery en Tottenham Court Road en la actualidad

La Meux’s brewery continuó con su actividad hasta 1920 en el mismo lugar, después trasladó su fábrica a las afueras. Hoy en el mismo emplazamiento donde se encontraba la fábrica se erige el Dominion Theatre. El bar de la fábrica, adyacente al teatro, permaneció abierto como Pub hasta 1990 y actualmente hay un tienda de ropa en su emplazamiento.

 

 

 

 

 

 

Fuentes:

http://breweryhistory.com

http://historycollection.co/death-beer-london-beer-flood-claimed-eight-lives-batted-away-act-god/2/

http://zythophile.co.uk/2010/10/17/so-what-really-happened-on-october-17-1814/

 

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