Mujer y cerveza: una alianza en aumento

Mar 08, 2019
Vicente

En la historia de la cerveza, la mujer ha interpretado un papel protagonista muchas veces invisibilizado.

La cerveza existe gracias a la mujer.

Para la sociedad moderna, la cerveza no ha sido una bebida asociada a la mujer. La contrariedad del caso es que la cerveza no existiría si no fuese por la mujer. Todos los arqueólogos coinciden en que, miles de años antes de Cristo, la mayoría de cerveceros eran mujeres, siendo en Mesopotamia donde se encontraron los recipientes de bebida más antiguos del mundo. En las primeras civilizaciones, era la mujer quien preparaba las bebidas fermentadas. Dos mil años antes de Cristo, en Babilonia, la mujer era propietaria de negocios como tabernas, panaderías y cervecerías. Se asegura que la mujer fue protagonista en la creación de los primeros negocios del mundo vendiendo su cerveza. En los jeroglíficos egipcios se ven mujeres elaborando cerveza. Probablemente la mayoría de mujeres la elaboraban en casa ya que empezaron a crearse grandes centros de producción donde el hombre empezó a sustituir a la mujer como cervecero.

En Europa, y hasta la Revolución Industrial, la mujer alimentaba a su familia con bebidas fermentadas elaboradas por ellas mismas. Estas bebidas no sólo aportaban nutrientes sino aseguraban la salubridad del agua. La mujer nunca pudo acceder a un desarrollo comercial e industrial profesional. Al contrario del hombre, ésta no gozaba de estatus social ni económico. Fue en los conventos alemanes donde la mujer pudo emerger como cervecero y botánico. El caso más conocido fue el de Sor Hildegard de Bingen, la primera persona que recomendó el uso del lúpulo en la receta de cerveza.

De brujas a amas de casa a beergeek: la representación de la mujer en el arte y la publicidad

El arte y la publicidad le han otorgado a la mujer un papel nada amable. En muchas ocasiones de connotaciones negativas. Durante la Edad Media hay claras similitudes entre la mujer cervecera y la propaganda contra la brujería. Recordemos: olla bullendo, escoba, gatos, gorro puntiagudo… Las cerveceras colgaban el palo de una escoba en las puertas de las “casas ale” para avisar de la disponibilidad de cerveza. El gato, para ahuyentar a los ratones. El gorro puntiagudo, para que puedan ser identificadas en los mercados. Con la profesionalización del oficio, los hombres eclipsaron totalmente el papel de la mujer en la elaboración de cerveza. La cerveza era, pues, una bebida hecha por el hombre para el hombre. La mujer fue el medio de venta y, en algunos casos, el objeto. Durante los años 40 y 50, la mujer era el ama de casa, la persona encargada de realizar las compras, la responsable de la alimentación familiar. La mujer era el público objetivo de los anuncios, la encargada de llevarle a su marido la cerveza. Desde los años 60 la sexualización de la publicidad se materializó en la imagen femenina. En los años 80 y 90 era habitual equiparar el deseo de una caña dorada, de espuma rebosante y gotas frescas deslizándose por la copa, con las curvas de una mujer.

Con la irrupción de las micro cervecerías, el contenido publicitario ha cambiado. Y con él, el papel de la mujer. Ahora se habla de ingredientes, de búsquedas de la experiencia, de raíces, de lo local, de amistad, de románticas noches de verano, de sanas tradiciones. Y más allá: la mujer como la persona que hace descubrir la cerveza al hombre. Se da el caso en Cyrano, el último anuncio de Estrella Damm donde Anna Castillo informa al chef Chicote de los ingredientes naturales de la cerveza y la ausencia de sulfitos. O el caso más próximo: Craft Beer Love, proyecto audiovisual nacido directamente desde la cerveza artesana. En el corto los dos protagonistas realizan un viaje el último día de verano donde la chica es la beergeek. Es ella quien le descubre al chico, curiosamente también chef, la existencia y variedad de las cervezas artesanas.

Las cervezas artesanas han introducido la variedad en el mercado. Y en la publicidad. Todavía hay algunos departamentos de marketing que quieren ver en la variedad la oportunidad de llegar a diferentes segmentos de consumidores. Es decir, identificar y vender cervezas para mujeres. A entender, cervezas de baja graduación con sabores a frutas. O cervezas suaves y algo ácidas parecidas a los espumosos. Salvando los artículos de este calibre, lo cierto es que el surgimiento de las craft, entendido como movimiento contra lo establecido, le da la mano directamente al feminismo. La visibilidad del papel de la mujer en la industria, y la promoción de la cultura cervecera con la mujer como protagonista. Este también es el objetivo de la asociación Pink Boots Society.

Pink Boots y el Collaboration Brew Day 2019

Pink Boots Society es el único grupo en el mundo que se dedica a promover el avance de la mujer en el sector cervecero. Su objetivo es ayudar, apoyar, animar, educar e inspirar a las mujeres que trabajan en la industria cervecera. En España está formado por 50 socias agrupadas en diferentes delegaciones. El Chapter de España existe desde 2016. Con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, se suman a la propuesta lanzada desde Estados Unidos: el Collaboration Brew Day, iniciativa que se celebra en todo el mundo. Desde el 6 de marzo están elaborando una cerveza colaborativa en seis cervecerías artesanas: Alegría, Brew and Roll, La Maldita, As Cervesa Artesana, Río Azúl y Galician Brew. El parámetro común para la elaboración es el uso de un blend original de lúpulos americanos de Yakima Chief Hops. Sonia Meroño, ex alumna y actual colaboradora de nuestros cursos, es la coordinadora de las seis elaboraciones que se están produciendo con el claro objetivo de derribar estereotipos de género en nuestro sector. Deseando probar pronto las cervezas resultantes.

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *