Stone Brewing en Berlin: la cerveza tradicional vence a la craft

Abr 28, 2019
Vicente

Stone Brewing vende su fábrica y restaurante en Berlin a Brew Dog

Greg Koch, CEO de Stone Brewing, explicaba que su intención era llevar a Europa el estilo West-Coast. Tras una inversión de más de 25 millones de euros y después de tres años de aventura berlinesa, Koch se ha visto obligado a retirarse vendiendo su fábrica y restaurante a la escocesa Brew Dog. ¿Por qué una marca reconocida a nivel mundial y que elabora buenas cervezas ha fracasado? Os lanzamos algunas claves.

Un boom mal considerado

La cerveza craft está en auge. Es el titular que no paramos de leer desde hace ya unos años. Este boom que parece que haya convertido a la cerveza artesana en una moda, queda lejos de ser un negocio rentable a corto plazo. Muchos inversores se arriman al calor de los titulares esperando un crecimiento y retorno rápido. Nada más lejos de la realidad. El inversor en cerveza artesana debe de conocer la naturaleza del sector, y planificar bien los tramos de inversión. El consumo de cerveza artesana no es equiparable, ni el mismo, que el consumo de cerveza. Cada foco de consumo de artesanas es diferente entre sí y, en total, la cerveza artesana es un nicho de mercado muy pequeño, en crecimiento, pero no puede justificar por sí sólo una inversión millonaria tan agresiva ni una oferta única de cervezas sin haber analizado antes su mercado.

Cerveza tradicional vs cerveza craft

En Alemania la cerveza es la bebida nacional. Elaboran las mejores cervezas de trigo del mundo y probablemente también las mejores lagers. La cultura cervecera en Alemania es de envidia mundial. Koch aterrizó en Berlin con sus cervezas cargadas de lúpulo, aquéllas que originaron el auge del sector craft en Estados Unidos. Las craft apuestan por la experimentación, por mantener atraído al consumidor con nuevas recetas, nuevos diseños y el poder de los IBUs. En un mercado asentado y receptivo como el norteamericano hay cabida para todo esto y más. Sin embargo en Alemania, cuya identidad también radica en estilos propios de cerveza, estas novedades foráneas pueden ser vistas como amenazas. Si bien el auge del sector craft ha despertado interés de productores y el surgimiento de nuevos locales; también ha hecho que la conversación gire en torno a la CERVEZA. Y la cerveza en Alemania sigue siendo mayoritariamente tradicional.

El precio sí importa

La cerveza está considerada un producto barato. En Alemania, además, puedes adquirir fácilmente cervezas de altísima calidad. No necesitas buscar en locales especializados. Cervezas de exportación, tradicionales y de fabricación local puedes encontrarlas en los supermercados a un precio muy competitivo. Stone Brewing ofrecía sus cervezas a un precio igual de competitivo pero si únicamente se comparaba con el resto de las craft, no respecto a la enorme oferta cervecera alemana.

La localización también importa. Y la hostelería no es fabricación.

Por mucho que Greg Koch esté considerado como el Beer Jesus, lo cierto es que su iglesia quedaba muy lejos de los parroquianos fieles. Si montas un negocio que no es únicamente la fabricación de cerveza sino su servicio de restauración, debes de asegurarte no únicamente que el espacio mole, sino que sea accesible y próximo al tránsito de clientes. Viajar a Stone Brewing Berlin suponía realizar una peregrinación costosa y alejada de la vida berlinesa. Era abandonar el centro neurálgico de la ciudad para adentrarte en una aventura de extra radio. Si además el espacio requiere de visitas masivas que justifiquen la inversión, tienes un problema. Y un restaurante no se sustenta únicamente por las ventas y exportaciones de las cervezas de la fábrica. Ni una fábrica es el mismo negocio que la hostelería. Es un error común entre los cerveceros artesanales. Tener tu propia barra donde servir tus cervezas evidentemente ayuda a generar consumo, aumentar la producción y tener mayor rotación. Pero la gestión de un restaurante no es la misma que la de una microcervecería.

La cerveza artesana está viviendo un momento de expansión que las grandes marcas están aprovechando. Tanto industriales como grandes micro cerveceras. Pero también hay pequeños productores que están consolidando sus negocios y su mercado. La aventura europea de Koch es uno de los muchos ejemplos que nos estamos encontrando sobre grandes inversiones fracasadas pretendiendo ocupar parte de ese 1% de consumo en cerveza artesana o forzar su crecimiento a golpe de talonario.

 

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